Solemne Misa Crismal en la Diócesis de Arauca: signo de unidad y misión

En la mañana de este 26 de marzo, la Iglesia particular que peregrina en Arauca se congregó en la Catedral Santa Bárbara para celebrar la solemne Misa Crismal, presidida por Mons. Jaime Cristóbal Abril González, obispo de la Diócesis de Arauca.

Esta significativa celebración litúrgica reunió a los sacerdotes de toda la diócesis, quienes, junto a las comunidades parroquiales que los acompañaron, manifestaron el profundo sentido de comunión eclesial. La presencia de fieles provenientes de distintas parroquias hizo visible una Iglesia viva, unida en torno a su pastor y fortalecida en la fe.

Durante la Eucaristía se llevó a cabo la bendición de los óleos de los enfermos y de los catecúmenos, así como la consagración del Santo Crisma. En su homilía, el señor obispo destacó el profundo significado de estos signos sagrados en la vida de la Iglesia. El óleo de los enfermos, señaló, es instrumento de gracia que trae consuelo, renovación espiritual y fortaleza corporal a quienes atraviesan momentos de enfermedad. Por su parte, el óleo de los catecúmenos prepara a quienes se disponen a recibir el Bautismo, fortaleciéndolos en su camino de fe.

Asimismo, explicó que el Santo Crisma, consagrado de manera solemne, es signo de la presencia y la acción del Espíritu Santo, y se utiliza en sacramentos tan importantes como el Bautismo, la Confirmación y el Orden sacerdotal, así como en la consagración de obispos, marcando profundamente la vida de quienes son ungidos con él.

Uno de los momentos más significativos de esta celebración fue la renovación de las promesas sacerdotales. Los presbíteros, unidos a su obispo, renovaron con fe y compromiso las promesas realizadas el día de su ordenación, reafirmando su entrega al servicio de Dios y de su pueblo.

Al finalizar la celebración, los sacerdotes recibieron los óleos que serán llevados a cada una de sus parroquias, convirtiéndose así en signo de la misión que continúa en cada comunidad. Desde allí, estos signos sacramentales acompañarán la vida de los fieles en los momentos más importantes de su caminar cristiano.

La Diócesis de Arauca expresa su gratitud a todos los sacerdotes y fieles que participaron en esta celebración, que fortalece la unidad de la Iglesia y renueva el compromiso misionero de seguir anunciando el Evangelio con alegría y esperanza.